Innovar haciendo Empresa 2.0 con Zuckerber como Socio

Autor: Maria Jose Larriu

La salida a bolsa de Facebook ha sido un acontecimiento mediático. Los 38 $ de salida, la caída de su cotización, los comentarios del parque…, todo forma parte del mundo empresarial y financiero que nos rodea. Mas allá de las consideraciones monetaristas, estas semanas pensabamos en el largo recorrido de su fundador Mark Elliot Zuckerberg hasta el mismo día de su salida a bolsa.

Hace menos de una década era un estudiante de programación en Harward, hoy es uno de los millonarios más deseados y odiados del mundo, como suele suceder.
El éxito, como el fracaso, siempre es fruto del tiempo, del trabajo, de la dedicación, o de la mala acción o la mala suerte.
El ejemplo de Facebook nos sirve para ilustrar cómo los tiempos están cambiando. Por tanto los métodos de trabajo tendrán, bueno, tienen que cambiar también. Facebook nació en la Universidad como forma de comunicación y herramienta, y se fue extendiendo por el campus, por otras universidades, por otros estados y países. Hoy es una empresa. De inicio  se  buscaba algo tan sencillo como la comunicación, que no es otra cosa que compartir. El ser humano en su naturaleza más íntima está hecho para compartir, y sólo cuando lo hace es verdaderamente él mismo. Desde un Campus se descubrió gracias a la tecnología cómo se podía tener “un millón de amigos “, algo que antes, a golpe de clic, parecía impensable. Y gracias a ello podían hablar, compartir, chatear…, y mucho más.

Pero sin duda, el momento clave de este proyecto “estudiantil” llega cuando se convierte en empresa, es decir, cuando alguien cree en él e invierte con la convicción de poder obtener beneficios porque, no nos engañemos, nadie invierte para perder. Valga este ejemplo para hacer hincapié en la importancia de la colaboración en el trabajo, en la confianza y en la inversión, tres elementos sin los cuales es difícil hacer crecer un proyecto.

El impulso del inversor permitió convertir “el juego” en una “empresa” con 900 millones de amigos, los mismos que el pasado viernes Mark llevó a la bolsa y quiso poner en valor. ¿Quién puede aportar tantos amigos? Sin duda es un golpe de efecto. La bolsa, sin embargo, no le creyó. Por eso, al cerrar el día, las acciones había caído un 11%. Algunos expertos lo achacan a su sobrevaloración. Otros recelan de este joven menor de 30 años que con cara de ángel parace querer conocer a todo a todo el mundo.
Que Facebook funciona como red social nadie lo duda. Desde Políticos, Directivos de Empresas, Empresarios, Empleados, Estudiantes, y “animales”, todos quieren y están en Facebook. Sí,  animales, muchos quieren más a sus mascotas que a las personas, no es extraño ver perfiles de animales que no nombraremos.
Ahora, queda por demostrar si el modelo de colaboración es realmente un modelo de empresa organizado con resultados a corto/medio y, sobre todo,  largo plazo. Con un modelo de negocio, y no fruto de los avatares e ideas de unos “iluminados”. Nadie duda del talento innovador y emprendedor del proyecto, pero los inversores necesitan, además, resultados, es decir, dividendos.
En nuestras empresas, ahora más que nunca, buscamos el talento innovador y emprendedor, porque es el que nos puede permitir diferenciarnos de la competencia, impulsar y motivar con mayor fuerza en interno, y servir de ejemplo para generaciones futuras. Facebook es un claro ejemplo de innovación, que sólo el tiempo y el mercado dirá si cuenta con el talento para mantenerse y crecer de la mano de sus lideres y profesionales, y de la simpatía de sus seguidores y pronto 1000 millones de amigos. La colaboración le ha hecho crecer, pero sólo la perseverancia le hará permanecer.


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