¿Qué hay “de nuevo bajo el sol” en el mundo de la empresa

Autor: miren

Se habla mucho de la crisis, quizá demasiado. Llevamos tres ejercicios económicos en los que el “tema estrella” resulta monográfico y recurrente. Causas, efectos, recetas de supervivencia, mecanismos de salida, todo gira en torno a lo mismo. Los autores más novedosos y visionarios miran al futuro y tratan, hasta hoy con poco acierto, de averiguar no sólo el “cómo y el cuándo saldremos de esta”, sino también el “cómo seremos cuando salgamos”.

Este último punto es particularmente interesante. Parece que mientras algunos investigadores se esfuerzan por determinar nuestra futura “morfología” y “mentalidad” en el mundo de la empresa, apostando por una obligada transformación de sus paradigmas sagrados, otros abogan por un ejercicio de continuismo, de inamovible terquedad a la hora de reincidir en nuestros comportamientos más cuestionables. Los más pesimistas piensan que las actitudes que nos han llevado hasta el pozo en que nos encontramos no se van a modificar sólo por haberlas “pasado canutas” durante un tiempo.

Somos incapaces de prever cuál de las dos “escuelas” marcará el futuro, pero sí podemos señalar algunas características que, con toda seguridad, definirán la personalidad de las empresas en los próximos años. La razón de esta certeza estriba en el hecho de que determinadas circunstancias emergieron con una fuerza inusitada antes de la crisis, han continuado su curso durante la misma (incluso en muchos casos reforzándose) y proyectan una evolución ascendente con independencia de las Cuentas de Resultados y de las Variables Macroeconómicas.

Pensar en ellas nos trae a la cabeza el inquietante estribillo de aquella premonitoria canción de Bob Dylan llamada  “Ballad of a thin man”

“Algo está ocurriendo aquí y usted no sabe lo que es,.. ¿No es así  Sr. Jones?”
En ella se anunciaba con visionaria sensibilidad los profundos cambios que la sociedad americana estaba empezando a experimentar en la década de los 60 (siglo XX)

Estamos en la década de los 10 (siglo XXI) y esto es lo que está pasando:

1.    Evolución de las Relaciones Internas en las Organizaciones: de la tradicional estructura jerárquica vertical al modelo de gestión por proyectos.

La clásica interacción profesional, con relaciones humanas marcadas por las jerarquías y funciones de los organigramas y procesos, tanto verticales como horizontales, se evoluciona hacia una convivencia con sistemas flexibles en red en los que, los mismos profesionales, comparten su experiencia en estas estructuras formales con el tiempo que dedican a equipos y jefes “virtuales”creados para atender proyectos de tipo coyuntural.

2.    Evolución de las Relaciones Externas Empresariales: de la cadena de valor interna orientada al cliente, a la red de valor externa orientada al mercado global.

Las modernas organizaciones ya no conciben una cadena interna de gestión de su negocio (con el cliente al final) si no la conectan con todos los “socios” externos que hacen posible su funcionamiento y, lo más importante, con los “socios de sus socios”: Proveedores, Comunidades de Clientes, Asociaciones, Lobbys,…Las conexiones de cada uno de esos elementos con “otras redes” pasa a ser fundamental para la empresa de cara a afianzar y extender su posición competitiva.

3.    Evolución de la Tecnología: del Proyector de Transparencias y el PC de sobremesa (máxima tecnología del año 1995) a la imparable carrera por el  desarrollo de infraestructuras, equipos, terminales y funcionalidades para gestionar la información y las comunicaciones.

El despliegue de redes de 3ª y 4ª Generación facilitará en muy breve plazo la conexión con usuarios, contenidos y aplicaciones a través de Internet (Nube Computing) para cualquier finalidad (Voz, Datos,..), con movilidad total y capacidades y velocidades 100 veces superiores a las actuales desde un terminal Smartphone que podrá usar sin dificultad, y a un precio asequible, un niño de 12 años.

4.    Evolución de las futuras Generaciones Profesionales: del “bar de la Facultad” a “Facebook” y “LinkedIn”.

En los próximos 3 años, el 85% de los menores de 23 años (con o sin titulación universitaria) que se incorporen al mundo de la empresa, usarán intensivamente las redes sociales para múltiples finalidades, estando conectados más del 50% de su tiempo libre. Si la empresa no les da opciones de interconectarse con otros profesionales de la organización, lo harán por su cuenta.

En definitiva, y respondiendo a la pregunta original de ¿Qué hay “de nuevo bajo el sol” en el mundo de la empresa?, las organizaciones con aspiraciones de protagonismo en sus segmentos de mercado, trabajan ya con redes globales de “socios de negocio” interconectadas, equipos virtuales de proyecto (que conviven con los tradicionales) y modelos de solución de problemas, distribución de información y fomento de la innovación basados en la libre interacción entre profesionales mediante dispositivos avanzados de conexión móvil.

Cuando hayas terminado de leerlo, esto ya no es nuevo.


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